
Circuito Religioso

Una propuesta para recorrer templos que forman parte de la historia y la identidad de Yerba Buena. Iglesias, parroquias y santuarios de gran valor patrimonial y arquitectónico invitan a conocer su historia, descubrir sus detalles y vivir un momento de reflexión y espiritualidad en cada visita.

El Cristo.
Ubicado en la rotonda de avenida Aconquija y Camino del Perú, este Cristo fue realizado por el escultor Santiago Chiérico, quien fue docente de la Escuela de Bellas Artes de la UNT en la década de 1940. La obra se basa en un boceto pensado para una gran escultura en la Cordillera de los Andes, proyecto que finalmente no llegó a concretarse.
Parroquia de San José
Fundada en 1931 como capilla del antiguo Ingenio San José, hoy es una de las parroquias más importantes de la zona. Cada año se celebra un festival y actividades en honor a San José, patrono de las familias y del trabajo. Además, tiene bajo su guía varias capillas y una gruta en distintos barrios cercanos.


Parroquia Nuestra Señora de la Caridad.
La primera misa se celebró el 24 de junio de 1977 en una sencilla capilla que, con el tiempo, fue creciendo gracias al trabajo de la comunidad. En 1981 se donaron los terrenos donde hoy se levanta el templo. La parroquia se destaca por su fuerte devoción a la Virgen María y por la labor pastoral del padre Jorge Gandur, recordado por su compromiso social y su servicio a la comunidad.
Oratorio Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús
Este oratorio nació en 2004 como un espacio de adoración eucarística perpetua impulsado por la comunidad parroquial. Más de 800 personas se comprometieron a dedicar una hora semanal de oración, una tradición que continúa hasta hoy. De arquitectura sencilla, el templo cuenta con una sola nave y una escultura exterior en honor al Sagrado Corazón de Jesús.


La Virgencita.
Ubicada en avenida Aconquija al 800, esta imagen de María Auxiliadora fue donada al municipio hace casi 30 años por la comunidad del Colegio María Auxiliadora. Conocida por los vecinos como “La Virgencita”, se convirtió en un símbolo muy querido de Yerba Buena. La escultura, traída desde Turín (Italia), fue restaurada en varias oportunidades para preservar su valor y su significado para la comunidad.
Iglesia Nuestra Señora del Valle
La historia de este templo se remonta a 1892, cuando los vecinos de Yerba Buena comenzaron a impulsar la construcción de una iglesia para la comunidad. En 1916, durante el Centenario de la Independencia, se colocó la piedra basal del actual templo frente a la plaza Luis F. Nougués, lugar que conserva hasta hoy y que forma parte del casco histórico de la ciudad.


Santuario de la Divina Misericordia.
Ubicada al pie del cerro San Javier, sobre la ruta provincial 338, esta capilla forma parte del Hogar Agrícola San Agustín, fundado en 1965 por el Arzobispado de Tucumán. El templo fue construido en un predio donado por Alfredo Guzmán, reconocido empresario y filántropo tucumano que impulsó numerosas obras sociales y educativas en la provincia.
Capilla Nuestra Señora Del Carmen
Ubicada en la zona de La Rinconada, frente a la histórica Plaza Vieja, es considerada la primera iglesia de Yerba Buena. Construida alrededor de 1840, en pleno período de las guerras civiles argentinas, conserva el estilo colonial español que caracteriza a muchos templos antiguos de la región, manteniendo hasta hoy gran parte de su arquitectura original.


Cristo Bendicente.
En la cumbre del cerro San Javier se encuentra el imponente Cristo Bendicente, una escultura de 28 metros de altura realizada por el artista tucumano Juan Carlos Iramain e inaugurada en 1942. Es uno de los monumentos más emblemáticos y fotografiados de la provincia, ubicado en un mirador natural desde donde se pueden apreciar vistas panorámicas de toda la ciudad de Tucumán.




